Las acostumbradas manifestaciones con sus otras consignas: “¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor!.” “¡Hosanna al hijo de David!.” ¡Hosanna en las alturas!”; Llevados por todo lo que habían visto, sus maravillas y manifestaciones; La ciudad estaba conmovida. S. Mareo 21,10. El también ese día se conmovió de ella. Lucas 19, 41 y 42. Jesús siempre fue un hombre de multitudes y tuvo compasión de ellos. Mateo 14: 13 al 14.; Mateo 5: 1. Y Lucas 8: 19.
Las ramas de palmeras usadas en ese mismo hecho mesiánico, eran “símbolo de la nación” o emblema de victoria y éxito. Oseas 14: 5 al 7. (Fiesta de los tabernáculos). Se puede imaginar los sentimientos encontrados con la combinación simbólica, oral y física y el nerviosismo de las autoridades, tanto religiosas como civiles del momento y más cuando se trata de un tal Jesús galileo, el cual por varios años ha movido multitudes. Ahora es otra situación de índole político, no por parte de Jesús sino del pueblo, quien exige ayuda para corregir la situación de dominio e injusticia, ¡hosanna!, en una buena traducción: “Salva tu ahora te lo rogamos”. Lc. 21, 9. ¡Hosanna en las alturas”, en una acorde traducción : “El que viene en el nombre y con la autoridad del Altísimo”.
El gritar y danzar como seguro muchos lo hacían, era la ejecución calcada de lo que sabían hacer, en su “halel”y “gran halel” o “El hosanna” y “El gran hosanna”, que al principio cantaban dando vueltas por siete días y el cual es el hosanna y el octavo día daban siete vueltas al altar, el gran hosanna. No hay duda, que Dios siempre esta dispuesto asistirnos con el más grande socorro. Salmo 121. Esta semana también es de jubilo (Halel), para nosotros por la pascua (pésah), el logro del paso o acto para liberar del pecado.
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